Holis a quien pueda estar leyendo y le interesar el tema.
Primero de todo aclarar que solo hablare de mi mala experiencia con esta enfermedad y lo poco que se de ella. De la desinformación que tenía sobre ella y de la que estoy segura tengo a día de hoy (frase valida independientemente de cuando se lea esto).
Empecemos por el diagnostico y como llegue a él; a la tierna edad de 15 años. No fue un camino nada fácil pues nadie tenia en cuenta las limitaciones que decía yo tener al hacer deporte.
No por vaga. Solo pedía en E.F. saltarme la parte de correr y ya. Lo demás lo llevaba bien. Ningún problema. La cosa se ponía fea cuando empezaba a correr y el cuello pasaba a ser el doble de ancho que al principio, lo cual provocaba que no pudiera seguir, ya no solo corriendo sino que respirando.
Pensareis que paso una o dos veces, vieron la relación y me pude saltar es aparte de la clase. La respuesta; NO. Debía cada vez empezar a correr, que se hinchara el cuello en consecuencia y que el respirar fuera una lucha.
Allí, junto a una compañera, me quedaba sentada en las escaleras esperando respirar bien otra vez mientras los demás terminaban de calentar. Después podía seguir la clase. Según ellos no era tan grave.
También mi torpeza, no en chocarme con las cosas o quedarme enganchada en todas las puertas, eso ya es por otros temas, mi genética es fascinante (ironia). Sino que se me caían las cosas de las manos, me temblaban. El cansancio constante que sentía lo cual me llevo a que dejara cualquier actividad como baile o ir en bici.
Me hicieron pruebas y el resultado: Hipertiroidismo.
Primera etapa: La medicación
Medicación de por vida y control cada año. Nada más. La única explicación que me dieron es que era algo ya de por vida. Ni lo que eso suponía, ni como se tomaba la medicación ni que la que me estaban dando era solo temporal. Asi que cada vez que iba subían o bajaban la dosis.
Durante una época los controles eran cada 6 meses para reducir o aumentar dicha medicación. La reducción debía ser poco a poco, lo único y viendo que realmente iba solo cada año ya me dejaba la pauta para el año entero. Así hasta que dejara de tomarlas.
Durante ese tiempo iba a diferentes especialistas.
Al digestivo, pues tenía muchos problemas no solo con las digestiones sino que sentía que en ocasiones me subía la comida.
Por los temblores de las manos, el único síntoma que asociaba al problema con el tiroides por las pruebas que me hicieron en su momento.
También el que se me durmieran siempre las piernas. Hasta tal punto que ya se caminar aunque no me note una de ellas. Camino raro pero al menos puedo moverme. Antes me quedaba en el sitio como una estatua o si estaba en clase le pegaba a la compañera que tuviera cerca para avisarla.
Es una sensación muy rara. Al principio no notas la pierna y al despertarse el dolor es horroroso.
Incluso el estar constantemente olvidando cosas. Tanto importantes como no. Incluso hasta el punto que me supone un esfuerzo acordarme de rostros y nombres.
Segunda etapa: La ausencia
2 años y pocos meses después sin tomar ningún tipo de medicación, luchando con mareos y otras cosas en el trabajo. Un trabajo muy físico. Me dio mi primera taquicardia que me llevo a urgencias.
Eso después de trabajar, pararme en el PAC y hacerme una electro, me enviaron directa a urgencias de otro hospital. Una vez allí me hicieron más pruebas y darme una pastilla, debía ir al siguiente día para otra electro.
Igual de mal que por la noche, lo solucionaron con una pastilla y ya era apta para ir a trabajar. Lo bueno de estar en el turno de tarde es que nada más salir de urgencias pude volver al trabajo. Eso si, muy amablemente me indicaron que tenia tres horas cubiertas por si necesitaba pararme para comer y cambiarme a mi casa, siempre y cuando llevara el justificante de urgencias.
No lo asocie a no estar tomando ningún tipo de medicación. Ellos se habían olvidado de mi y yo de ella. La siguiente temporada de trabajo y de varios episodios de taquicardias, en una de las visitas a urgencias ya me derivaron ellos mismos al endocrino. La cosa no estaba mejorando y la Dra. de urgencias se estaba poniendo nerviosa al verme tan mal.
Primera persona que me explico la enfermedad, más o menos y también me explico que todos los síntomas que explicaba eran debido a un mal control de la enfermedad.
Tercera etapa: Yodo 131
La doctora me explico lo difícil que es tratar el hipertiroidismo por los picos que se producen en el tiroides a partir de las hormonas. El tiroides al encargarse de todo estaba produciendo de más por lo que el cansancio, los temblores, la mala circulación, las palpitaciones e incluso las malas digestiones venias de aquí.
Eso sumado a tomar un medicamento temporal durante demasiado tiempo, de un descontrol en los controles rutinarios de la enfermedad y al intento por parte de otros médicos de retirar la anterior medicación habían fracasado me había llevado, todo esto, a la sala de urgencias.
Me propuso hacer un tratamiento, Yodo 131, para bajar el nivel de actividad del tiroides. La comparación que uso fue: Si el tiroides fuera una uva con el tratamiento se vería como una pasa.
Me explico en que consistía, la dieta previa que debía hacer y que pausas seguir durante el tratamiento. Si no funcionaba como se esperaba no es algo que se pudiera repetir.
Algo que me dejo claro era la alta posibilidad que de hiper pasara a hipo, pero dado el nivel de actividad de mi tiroides esperaba quedarse en un camino intermedio. Sino suponía cambiar de medicación y ajustar la dosis hasta dar con la mía.
Lo bueno es que en caso de que eso pasara ajustar la medicación del hipo es mucho más sencilla y los controles son mucho mejores de llevar que el hiper.
Durante 15 días me prive de muchas cosas. Tal vez una dieta que dada mi condiciones tendría que haber seguido mucho antes pero que nadie me explico. Fue hacer que el tiroides pasara hambre, asi al tomarme la pastilla se aseguraban que la ''comía'' y a partir de aquí tocaba esperar.
Cuarta etapa: La espera
Durante 10 días fui radioactiva. No me podía relacionar con nadie más de una hora a una distancia de dos metros y a ser posible en espacios abiertos. Vamos que me quede en casa y tan tranquila. Eso si usando mis vacaciones.
Seguido a esto debía hacerme una analítica para ver ahora en que punto estaba mi tiroides. La primera de muchas. Siendo el resultado que había pasado a hipo. Algo que ya sabíamos podía pasar.
Aquí empieza la transición para mi cuerpo de ser hiper a hipo y el entender las nuevas pastillas.
Lo bueno de esta ocasión; se tomo el tiempo de explicarme como se tomaban, faltaba poner dicha rutina de tomas a en mi rutina de trabajo en plena temporada alta.
En ayunas y 30 min antes de ingerir cualquier alimento. Preferiblemente por la mañana. Ahora bien, mis mañana podía ser a las 4:00 o 5:00 de la madrugada o a las 9:00. Por lo que me explico que en caso de ya haber desayunado esperara al menos 3 horas antes de tomarla.
La rutina que quedo es que a las 8:00, más o menos, teniendo en cuanta cuando he desayunado ese día puedo tomarme la pastilla.
Marco una rutina y ella marca un seguimiento cada 6 semanas para verificar que la dosis es suficiente o no. Así puede irla subiendo poco a poco hasta llegar a la que necesite.
Quinta etapa: La dosis
Ahora toca llegar a la tan esperada estabilidad. De apuntar todos los síntomas que tenga y esperar a que no pase mucho tiempo. Cosa que por el momento veo que es algo mucho más lento de lo esperado.
Una de las cosas que me ha podido explicar, en una de nuestras citas, ha sido como esta mi tiroides en este momento. Cual a sido el resultado final del tratamiento de yodo y desde donde partimos para estabilizar ahora mi hipotiroidismo.
Vago. Simplemente se ha vuelto un vago.
A pasado de trabajar mucho más de lo que le tocaba: hiper, a no querer hacer absolutamente nada de nada; hipo. El problema es que no esperábamos este cambio tan diferenciado. El cambio de hiper a hipo era una posibilidad grande pero no que simplemente dejara de funcionar.
Puedo decir, por el momento que las contracciones en los músculos han vuelto. Empezando por el puente de pie, pasando por las piernas y llegando a la espalda, ocasionando una contractura que va a peor por el trabajo. También el simple hecho de movimientos normales del día a día se me complican, ya no hablemos de seguir con mis clases de pole o de yoga.
La solución al problema; medicación. Mucha medicación. Demasiada medicación.
Todo esto después de las visitas a urgencias (URGENCIAS!) y de las posteriores visitas por mi parte a mi médico de cabecera, el cual también esta muy pendiente de mi evolución con la medicación.
Puedo decir que recientemente se a añadido a la lista de personas que siguen de cerca la evolución del tratamiento a mi fisio. El cual ya no solo me ayudara con el tema muscular sino también con el bruxismo.
De verdad una genética de 10.
Añadir una etapa de sofocones, de la cual una amiga se esta riendo y yo la sigo, diciendo que es ya la menopausia. Pueda ser o no, lo dirá mi Dra. cuando hable con ella en la próxima cita. Algo más tarde del tiempo que realmente tocaba.
Otras apuntes que tengo, en una lista en Google calender, para no olvidarme de nada. Asi como toda la medicación que me han dado para poder seguir trabajando a pesar de lo difícil que me lo ponía la contractura muscular de la espalda.
Todos estos problemas me han llevado a pensar, que tal vez, no solo será esperar a tener la estabilidad de la dosis sino que también cabe la posibilidad de que este: No sea mi tratamiento. Mi medicación.
Iré actualizando, mediante post, la trayectoria que va tomando esta aventura. Aquí he reunido algo empezado cuando tenia 15 años, que se abandono por 2 años y algo, retomándose apenas en Julio de 2024 hasta finales de Noviembre de 2024.
Espero que para el próximo tener mejores noticias y un desarrollo como es normal de todo lo vivido para llegar a esa buena noticia.
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